sábado, 8 de septiembre de 2012

Ciclo de Cine: Conectados al amplificador. Música, juventud y transiciones.

La Casa Árabe de Madrid vuelve a organizar un ciclo de cine gratuíto. Entre los días 17 de Septiembre y 29 de Noviembre se podrá disfrutar de diferentes documentales sobre la producción musical de los países árabes e islámicos. 
Las proyecciones tendrán lugar en el auditorio de la Casa Árabe en Madrid de la calle Alcalá número 62, entre los metro de Retiro (L2) y Principe de Vergara (L 2 y 9). La sesión empezará a las 19:30 y se hará en versión original subtitulada al expañol.


Sinopsis

Nadie sabe nada de los gatos persas, de Bahman Ghobadi (Irán, 2009, 106 minutos)
Dos jóvenes músicos que acaban de salir de la cárcel deciden formar un grupo musical. Juntos exploran el submundo del Teherán contemporáneo en busca de otros intérpretes. Cuando las autoridades les prohíben cantar en Irán, planean escapar de su existencia clandestina y sueñan con actuar en Europa, pero sin dinero y sin pasaportes no será fácil...

Next music station, serie de Fermín Muguruza (España y Qatar, 2011, 50 min. cada capítulo).
El músico y documentalista Fermin Muguruza, con la producción de Al Jazeera Documentary Chanel, dibuja un mapa sonoro de la realidad musical del mundo árabe. Un viaje rítmico a través de las culturas, las tradiciones, la modernidad, la lucha, el resurgimiento, las ganas de futuro y la emoción del presente.  
  • Yemen: entre tradición y modernidad
Una cautivadora experiencia sonora en Yemen guiada por Lamya Abdulhadef Al-Zubayri, que refleja el afán de los músicos yemeníes por preservar las melodías tradicionales, así como el popular estilo homayni de Saná, el milenario arte del oud, e incluso aunar estos géneros con nuevos lenguajes como el rap o la música electrónica.
  • Líbano: los ritmos de Beirut
La fotógrafa Déborah Phares nos invita a un viaje sonoro por la geografía libanesa, un mosaico de voces y sonidos que emergen de la música tradicional árabe, su folclore y sus instrumentos, y que transitan en la búsqueda de nuevos lenguajes que sirvan de puente y entendimiento entre Oriente y Occidente a través ritmos más modernos como el pop, el rock, el rap o el rock alternativo.

Rap Árabe, de Bachir Bensaddek (Canadá, 2011, 52 minutos)
Varios artistas, tres países, un solo idioma: el árabe; un único estilo: el hip hop. Desde Casablanca a Alepo se alzan las voces de estos jóvenes. Su oro negro son sus palabras, que destilan como un carburante para el vehículo que han elegido: el rap, una maquinaria bien engrasada de mesas de mezcla y sonidos variados. Jóvenes que se atreven a tomar la palabra incluso cuando se les niega.

El Gusto, de Safinez Bousbia (Argelia, Irlanda y Emiratos Árabes Unidos, 2011, 93 minutos)
El buen humor caracteriza la música popular argelina, chaâbi, creada a mediados de los años veinte en el corazón de la kasba de Argel por el gran músico de la época, El Anka. A través de la legendaria orquesta El Gusto, Buena Vista Social Club argelino que vuelve a reunirse después de 50 años, viajamos por la historia cultural y política del país.

Heavy Metal en Bagdad, de Eddy Moretti y Suroosh Alvi (Iraq, 2007,  84 minutos)
Documental que sigue al grupo de heavy metal iraquí Acrassicauda desde la caída de Saddam Hussein en 2003 hasta 2007.  Tocar heavy metal en el país era algo casi imposible, pero tras el fin del régimen el grupo pudo disfrutar de un breve periodo en el que la libertad parecía posible. Esta historia se hace eco de la esperanza de una generación de jóvenes iraquíes.

Whatever Lola Wants, de Nabil Ayouch (Francia y Marruecos, 2007, 115 minutos)
Lola es una joven de 25 años que vive en Nueva York y sueña con convertirse en bailarina de danza del vientre. Gracias a Youssef, su mejor amigo, un joven egipcio, descubre la historia de Ismahan, estrella de la danza oriental, y toda una leyenda en El Cairo.

La sinfonía marroquí, de Kamal Kamal (Marruecos, 2006, 105 minutos)
Después de haber participado en la guerra de Líbano, Hamid se siente culpable de haber caído en la trampa de la guerra, de haber matado... Por ello, decide reunirse con un grupo de marginados para crear la “sinfonía marroquí”, un himno para intentar mejorar el mundo. La banda sonora original de la película es sobresaliente, especialmente los temas de los populares grupos Jil Jilala y Lemchaheb.