domingo, 5 de octubre de 2014

Trimurti: Shiva


La cúspide del panteón hinduista está ocupada por la trinidad conocida como Trimurti, que literalmente significa "tres imágenes" en sánscrito. Esta trinidad está formada por los dioses Brahma, Vishnu y Shiva, que son la representación de la creación, la preservación y la destrucción respectivamente.




Shiva: El destructor.

Literalmente, su nombre significa "auspicioso", "propicio", "amable", "tierno", "benigno", "benevolente" o "amistoso". Representa la energía masculina. Es el dios destructor y a la vez fecundador. Señor del tiempo y la muerte y dios de la danza.

El Shiva destructor tiene un tigre a su lado y una serpiente se enrolla en su cuello. El Shiva fecundador va sentado sobre un toro llamado Nandî y sujeta en sus manos una serpiente y un loto.

Se le describe como un yogui (practicante de yoga) de vida ascética y con un tercer ojo en la frente. En su pelo está la luna creciente. Su arma es el trishûla (tridente). También sostiene un tamborcito damaru (con forma de reloj de arena).

Llegó a ser un dios principal de la tradición hindú solo en la tradición tardía. Su culto se caracteriza por muchas prácticas no vedicas, especialmente su culto al linga (pene). No obstante se le puede relacionar con el dios védico Rudra.



Tiene cinco cabezas y cuatro brazos, aunque se le suele representar con una única cabeza. Viste, y en ocasiones se sienta, una piel de tigre. El tigre es el vehículo de Shaktí, la diosa del poder y la fuerza. Shiva está más allá y por encima de cualquier tipo de fuerza. Es el señor de Śakti. La piel de tigre simboliza la victoria sobre toda fuerza. Sentado sobre la misma, Shiva enseña que ha conquistado el deseo.

Según los adoradores de la diosa Kali, ésta nació cuando Shiva miró dentro de sí mismo. Ella es considerada como su reflejo.

Aun cuando está definido como el destructor, Shiva es el dios más benevolente. Uno de sus nombres es Ashutosh, aquel a quien es fácil complacer.


Parvati: la esposa de Shiva.
Principio de la naturaleza femenina. Diosa de la fecundación. Madre de Kârttikeya, dios de la guerra, y de Ganesha, dios de la inteligencia. Fue hija en un primer nacimiento del rey Daksha, pero debido a un insulto hacia su marido por parte de su padre, esta se suicidó y volvió a nacer como hija del monte Himalaya.

Es una diosa de rasgos hermosos, grandes ojos, abundantes caderas y pechos redondos. Con cabello largo y perfectamente acomodado en una larga trenza adornada con muchas y diversas joyas, simbolizando así la fortuna material. Está vestida con un vestido sari de color rojo. En ocasiones se la representa con varios brazos. Para simbolizar su poder, está montada sobre un león, que le sirve de vehículo.


Kali: La otra cara de la divinidad.
Es el aspecto horroroso de Parvati. Representa la justicia violenta. Su simbolismo es un poco más complejo de comprender. Tiene el cabello enmarañado y suelto, de color negro. En su cuello hay un collar de cráneos, no está vestida, su piel es de un color grisáceo a azul o negro, en sus manos hay diferentes objetos, que pueden variar. Los más frecuentes son una cimitarra y una copa medio llena de sangre. Es común verla sosteniendo la cabeza degollada del asura (demonio) Majishásura, de piel más negra que la de ella.

Sólo Shivá es capaz de domesticarla, porque él es capaz de emparejar su ferocidad. Sus métodos varían desde desafiarla al baile silvestre del tandava y aventajarla, a aparecer como un bebé que llora (apelando así a sus instintos maternales). Sin embargo, la iconografía a menudo representa a Kali bailando sobre el cuerpo caído de Shivá, y hay referencias sobre ellos bailando juntos, en un estado de frenesí.







Esperamos que os haya servido para conocer un poco mejor a los tres dioses principales y a sus consortes.

Besitos de parte de

La Odalisca.