martes, 7 de octubre de 2014

Taj Mahal: Una historia de amor.


Shahbuddin Mohammed Shah Jahan, más conocido simplemente como Shah Jahan (lit. "rey del mundo" en persa), fue un emperador del imperio Mogol (o imperio mongol de la India) descendiente de Gengis Kan. Fue un prolífico mecenas de recursos prácticamente ilimitados.

No vamos a centrarnos en la estructura y la arquitectura del mausoleo. Preferimos hablaros de su historia y del amor que le dio forma en la mente del emperador.


La leyenda de un amor inmortal:

Shah Jahan conoció a Arjumand Banu Begum, una noble persa-musulmana, cuando contaba con quince años de edad, pero su matrimonio no se llevó a cabo hasta cinco años después. Ella sería su cuarta esposa, pero se convertiría en el amor incuestionable de su vida. Él vio en ella una apariencia y carácter superior a las mujeres de su tiempo y le otorgó el título de "Mumtaz Mahal" Begum (La Elegida de Palacio). El emperador se quedó tan prendado de Mumtaz que mostró poco interés en el ejercicio de sus derechos polígamos con las tres esposas anteriores.


Ella fue la gran compañera de Shah Jahan y lo acompañó durante sus viajes por todo el Imperio mogol. La confianza del emperador en ella fue tan grande que le dio su sello imperial, el Muhr Uzah. Mumtaz fue retratada como una emperatriz que no tenía aspiraciones políticas, aunque a menudo solía intervenir en favor de los pobres y desamparados. En aquella época era muy común que las mujeres de la nobleza del Imperio mogol se encargaran de la arquitectura. La emperatriz diseñó su propio jardín (jardín donde ahora se encuentra el Taj Mahal) junto al río, en Agra.


A pesar de sus frecuentes embarazos, Mumtaz acompañó a Shah Jahan durante sus campañas militares y en la posterior rebelión contra su padre. Ella fue su compañera y confidente más leal. En sus diecinueve años de matrimonio, tuvieron catorce hijos, siete de los cuales fallecieron al nacer o durante la infancia.

Mumtaz falleció al dar a luz a su decimocuarto hijo. Ella había estado acompañando a su marido a una campaña militar en la meseta de Decán. Su cuerpo fue sepultado temporalmente en Burhanpur. Después de su fallecimiento, el dolor del emperador fue inconsolable. Al parecer, después de su muerte, Shah Jahan se vistió de luto y se mantuvo apartado de la vida pública durante un año. Cuando el emperador volvió a aparecer en público, su cabello estaba canoso, su espalda encorvada y su rostro envejecido. 

En cuanto llegó a Agra, comenzó a planificar el diseño y la construcción de un mausoleo funerario y un jardín adecuado para el descanso eterno de su esposa. Fue una construcción que tardó más de 22 años en terminar: el Taj Mahal.

Leyendas negras del Taj Mahal:

Una vieja tradición popular sostiene que se previó construir un mausoleo idéntico en la ribera opuesta del río Yamuna, reemplazando el mármol blanco por negro. La leyenda sugiere que Sha Jahan fue destronado por su hijo Aurangzeb antes de que la versión negra pudiera ser edificada, y que los restos de mármol negro que pueden hallarse cruzando el río son las bases inconclusas del segundo mausoleo. Estudios recientes desmienten parcialmente esta hipótesis. Todas las demás grandes tumbas mogolas se situaban en jardines formando una cruz, con el mausoleo en el centro. El Taj Mahal, por el contrario, se ha dispuesto en forma de una gran "T" con el mausoleo en un extremo. El rastro de las ruinas en la ribera opuesta del río extiende sin embargo el diseño hasta formar un esquema de cruz, en el que el propio río se convertiría en canal central. El color negro, parece ser producto de la acción del tiempo sobre los mármoles blancos originalmente abandonados allí. Los arqueólogos han denominado a este segundo y nunca construido Taj, como el "Mahtab Bagh", o "Jardín de la luz de luna".

Recientemente se descubrió que en realidad lo que se construyó frente al Taj Mahal del otro lado del río, fue un jardín que mantenía la simetría tan apreciada por Sha Jahan, este complejo de jardines tenía una piscina octagonal, en la que se reflejaba la imagen del Taj Mahal, al verlo en el reflejo, se apreciaba un Taj Mahal de color negro.


Un sinfín de historias describen, a menudo con detalles horripilantes, la muerte, desmembramiento y mutilación que Sha Jahan habría infligido a varios artesanos relacionados con la construcción del mausoleo. Quizá la historia más repetida es la de que como el emperador tuvo a su disposición a los mejores arquitectos y decoradores, después de completar su trabajo les hacía cegar y cortar las manos para que no pudieran volver a construir un monumento que empañara la primacía del Taj Mahal. Ninguna referencia respetable permite asegurar esta hipótesis, de la que algunos creen, por otra parte, que era una práctica bastante común en relación a algunos grandes monumentos de la Antigüedad.


Abundan las leyendas en relación a muchos elementos robados pertenecientes al Taj Mahal. Algunos han sido deteriorados por el tiempo, pero muchos de los supuestos faltantes son sólo leyendas. Entre las falsas pérdidas más difundidas destacan las Hojas de oro, que cubrían todo o parte de la cúpula principal, la Baranda dorada, que habría rodeado los cenotafios, confundiendo posiblemente los límites provisorios colocados y luego reemplazados al terminar las pantallas de mármol, los diamantes, incrustados en los cenotafios y el tejido de perlas, que según algunos cubría el cenotafio de Mumtaz.

Sin embargo, otros elementos sí se perdieron con los siglos, entre ellos los portones de plata del fuerte de acceso, los dorados a la hoja que cubrían las juntas metálicas de las pantallas de mármol alrededor de los cenotafios, numerosas alfombras que cubrían los interiores del mausoleo y las lámparas esmaltadas del interior.



El presidente del instituto revisionista indio, P.N. Oak, ha aseverado repetidamente que el Taj Mahal fue en realidad un templo hindú dedicado al dios Shiva, usurpado y remodelado por Sha Jahan. Según él, el nombre original del templo era "Tejo Mahalaya", que luego pasó a "Taj Mahal" mediante corrupción fonética.

Luego aseveró que el Taj "no era" un templo de Shiva, sino que podría haber sido el palacio de un rey del Rajput. En cualquier caso mantenía su acusación sobre que el monumento era de origen hindú, robado por Sha Jahan y adecuado como tumba. Oak asimismo aseguraba que Mumtaz no estaba sepultada allí. Oak aseguró también que los numerosos testimonios de la época relativos a la construcción del Taj Mahal, incluyendo los voluminosos registros financieros de Sha Jahan y de sus directivas sobre la obra eran fraudes elaborados para ocultar el origen hindú. Llegó a entablar demandas judiciales para lograr la apertura de los cenotafios y la demolición de parte de la mampostería del basamento, ya que en esas "falsas tumbas" y en "salas selladas" se habían ocultado varios elementos correspondientes al Shivalingam u otro monumento.

Las acusaciones de Oak no son aceptadas por los especialistas, pero estos mitos han sido igualmente utilizados por varios activistas del nacionalismo hindú.

La leyenda de un monumento a punto de ser destruído:

Una historia frecuentemente repetida narra que Lord William Bentinck, gobernador de la India en la década de 1830, pensó en demoler el Taj Mahal y vender el mármol. En algunas versiones del mito, la cuadrilla de demolición estaba lista para empezar su trabajo, pero no comenzó la demolición porque Bentinck fue incapaz de hacer viable el proyecto desde el punto de vista financiero. No hay evidencia de la época sobre tal plan, que puede haber sido difundido a fines del Siglo XIX cuando Bentinck era criticado por su insistente utilitarismo y Lord Curzon enfatizaba la negligencia en el mantenimiento en que habían incurrido los anteriores responsables del monumento, presentándose a sí mismo como un salvador del patrimonio indio.

De acuerdo con John Rosselli, biógrafo de Bentinck, la historia se inventó a partir de otros hechos ciertos de muy distinto cariz: la venta de mármol de descarte proveniente del fuerte de Agra y la de un famoso pero obsoleto cañón, en ambos casos con fines benéficos.


Os dejamos un documental muy interesante sobre el Taj Mahal.


Esperamos que lo hayais difrutado.

Besitos de parte de 

La Odalisca.