sábado, 25 de abril de 2015

Taller de Jamila Kazi desde la Torre

El pasado sábado 18 tuve el grandísimo placer de asistir a unos de los talleres que impartía Jamila Zaki en España, concretamente en la Academia de Danza Oriental Sahra Ardah. Para quienes no conozcan mucho a esta gran maestra comenzaré hablando de su trayectoria profesional:

Jamila Zaki fue una de las primeras maestras y bailarinas profesionales de danza oriental y folclore árabe en Italia. Comenzó sus estudios en 1985 con la maestra americana Made Nancy Hagensick "Aziza", una de los pioneras de la danza del vientre en Italia, convirtiéndose primero su asistente y, posteriormente, en la continuadora de sus cursos cuando Nancy partió de Italia. Jamila profundizó su conocimiento sobre las diferentes formas de danza oriental y el folclore estudiando con los presentantes más importantes de varios estilos. Estudió Lengua y Cultura Árabe en el "Istituto Superiore per il Medio ed Estremo Oriente" (ISIAO) en Milán, con una tesis sobre la música tradicional árabe, y también estudió solfeo, ritmos y tambores en "Centro Professione Musica" en Milán mientras mejoraba sus habilidades en la percusión árabe con muy importantes maestros árabes. También asistió a un curso de tres años en Danza Terapia, enseñando a diversas tipologías de alumnos en varias en Milán y otras provincias de Italia. Ha sido bailarina y el invitada de honor en prestigiosas orquestas de música árabe y miembro del Ensamble "Ziryab", primer grupo importante y significativo en italiana de la música árabe.

A través de su intensa actividad de enseñanza y cursos intensivos específicos, ha sido la maestra de la mayoría de las bailarinas que hoy trabajan en Italia. Jamila fue también la primera en enseñar la danza oriental en diversas ciudades italianas (Turín, Bolonia, Trieste, Verona, Piacenza ...). En 1992 fundó Circolo Zagharid, una de las primeras escuelas en Italia completamente comprometidos a la profundización cultural de la danza oriental y de la Música Árabe. Visita su web zagharid para conocer un poco más de ella.



Sahra Ardah nos la presentó como "una de esas eternas curiosas que buscan en la tradición la auténtica esencia de la danza oriental y el folclore árabe" y realmente no tardé mucho en verlo y comprobarlo por mi misma. En poco tiempo, entendí que la "libertad" que nos dan los folclores hay que saber medirla y meditarla. Aunque cada paso sale de cómo te sientes y cómo quieres expresar lo que bailas, todo está concienzudamente medido.

Una de las dudas que surgieron en el taller y que me pareció realmente interesante era ¿Qué expresar cuando bailamos un Baladí?". Jamila nos explicó que en el Baladí se expresan emociones que vienen muy de dentro, ya sea felicidad o melancolía. También insistió en la idea de que en el Baladí los movimientos de los brazos eran cerca del cuerpo, simulando situaciones cotidianas, como llevar un jarrón o jugar con el velo, y no como acompañamiento del movimiento como se hace en otros tipos de danzas.

Una de las cosas que creo que más gustaron de este taller, además de las secuencias que nos enseñó, fue cuando Jamila nos explicó cómo hacer una caminada de entrada en una canción Baladí. Caminamos por el aula, jugando con el coqueteo de nuestros propios pasos, con nuestro pelo o intercalando pasos improvisados acorde con la melodía. Debía ser sutilmente sensual con el tiempo y el ritmo de, por ejemplo, el acordeón. Y también la demostración que nos hizo tocando la darbuka mientras nosotras hacíamos las secuencias que nos había enseñado solas o con Sahra Ardah como nuestra guía.

Pero si tengo que quedarme con un momento perfecto y especial del taller, sin duda alguna elijo la improvisación que realizamos siguiendo a Jamila, con algunos pasos de las secuencias que habíamos practicado anteriormente y con una maravillosa canción de Armen Kusikian que os dejo a continuación.


Personalmente, el Baladí es un estilo de baile que me gusta muchísimo, pero Jaila Kazi me ha hecho verlo de otra forma distinta y especial y estoy segura que al resto de mis compañeras de taller le ha pasado lo mismo. He aprendido movimientos y términos que no conocía de éste estilo de baile, la actitud de este estilo y me animó mucho poder disfrutar de esta oportunidad. 



Os invito a que probéis a dar un taller con ella si tenéis la ocasión ya que me pareció maravillosa su forma de explicar, su elegancia en los pasos y su gran sabiduría del folclore en general.

Espero poder volver a verla pronto en España o me obligará a viajar a Italia para volver a disfrutar de la magia de su baile.

Besitos de parte de 

La Odalisca